Alguien voló sobre el nido del cuco ¿Quién califica la cordura?
- Jordi Abarca
- 8 nov 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 25 sept 2024
En este artículo os voy a hablar sobre Alguien voló sobre el nido del cuco: tanto su libro como su película me parecen excepcionales.
Esta novela contestataria y revolucionaria escrita por Ken Kesey nos habla sobre la libertad, la locura, la rebeldía y con una reflexión de fondo: el trato de poder y las víctimas del poder.
Ken Kesey (1935-2001) escribió esta novela el año 1959 -siendo publicada en 1962- con la intención de hablarnos de su propia experiencia como celador voluntario en un pabellón psiquiátrico. Esto pasó antes de llegar a San Francisco, en los años 60, donde imperaban las drogas psicodélicas y las manifestaciones contra la guerra del Vietnam.

Para empezar quiero compartir que yo mismo no entendía el título de la novela hasta que supe que cuco dentro del argot de San Francisco significaba locura.
La obra se desarrolla en una institución mental norteamericana a mediados del siglo xx. El principal objetivo de ese microcosmos humano: reprimir a los internos y no ser tratados con un mínimo respeto.
El propio Kinsey describe el sanatorio mental como un campo de concentración, donde impera un régimen aterrador con un montón de normas inflexibles. Los internos son humillados a diario por el personal de la institución, que ni los ven ni los tratan como personas. Los internos ya no tienen integrados los mecanismos de rebeldía y están totalmente adormecidos.
Hasta que por casualidad un día ingresa Randle Patrick Mcmurphy, un delincuente asocial que evade sus responsabilidades y que finge estar loco. Prefiere entrar en el sanatorio mental para no cumplir condena en las granjas de trabajo, creyendo que será mucho mejor para él.
Mcmurphy es un elemento de mucho cuidado: declarado culpable por agresión física y apuestas ilegales. También fue procesado legalmente por agresión sexual, pero la joven afectada decidió retirar la acusación. Este personaje que parece que venga del mismísimo salvaje oeste -a diferencia de los demás- es un auténtico rebelde, poco acostumbrado a las normas. Con su comportamiento anárquico, sus palabras y acciones, activará otra vez los mecanismos de rebeldía de los otros internos que estaban totalmente anestesiados. Los trata con dignidad y les potencia su autoestima. Una vez dentro se convierte en una amenaza del sistema imperante que prevalece. Mcmurphy es una fuerza de la naturaleza para lo bueno y lo malo.
En el centro se va a encontrar con la enfermera Rachetd, la mano de hierro, que trabaja al servicio del sistema. Ratched es una mujer infernal, con una mirada terrible, fría y distante y totalmente insensible y aséptica con su entorno. Muestra una actitud humillante hacia los internos con su esencia dominante y detestable. Lo peor de todo es que esta actitud está teñida de buenos modales siendo de una hipocresía preocupante.

En el pabellón psiquiátrico siempre está sonando música con un volumen muy elevado y repetitivo que a la vez los vuelve más locos. Los internos al principio de la novela no tienen nombres, ya que les ponen etiquetas que los identifican como enfermos agudos o crónicos. En definitiva, un ambiente muy deshumanizado.
En este punto se encuentran los dos: Mcmurphy como un rebelde antisistema y la enfermera Ratched como representante del abuso de poder.
Con este escenario encima de la mesa el centro psiquiátrico se va a convertir en un polvorín, en una auténtica rebelión contra el abuso de poder liderada por el inconformista Mcmurphy que con sus acciones agita al grupo y que acabará desencadenando una guerra entre los pacientes y el personal de la clínica.
Quiero destacar otro de los grandes personajes de la novela: el gran jefe indio Brondem, que es el barrendero de la institución y que, hasta la entrada de Mcmurphy, lleva años haciéndose pasar por sordomudo.
Para no desvelar más sobre la gran novela de Ken Kesey y su final desgarrador, os recomiendo visualizar también la película ganadora de cinco Oscar el año 1975, dirigida por Milos Forman e interpretada por un gran Jack Nicholson y la actriz Louise Fletcher.
La denuncia de Kesey de carácter político
Para poner en contexto, esta novela está escrita en la época de la contracultura y la antipsiquiatría (movimiento que tuvo origen en los años 60 para defender los derechos individuales de las personas con problemas mentales).
Kesey con este libro quiere denunciar que entre los años 30 y 50, cualquier persona que no encajara en el sistema norteamericano podía ser encerrada en un centro psiquiátrico.
La mayoría de estos internos se reprimen a sí mismos para vivir libremente debido al miedo de cómo serán recibidos por la sociedad en general y no pueden lidiar con la vergüenza de no poder encajar en lo convencional. Estas personas sencillamente no encajaban en el orden establecido.

En estas instituciones se empleaban tratamientos violentos, como el electrochoque y las lobotomías. El electrochoque consistía en provocar convulsiones de forma artificial en el paciente a través de descargas eléctricas, con la intención de suprimir el “Yo” de la persona. La lobotomía era una práctica para tratar de extirpar una parte del cerebro, rascando parte de la corteza frontal, quedando los pacientes totalmente atontados, incapaces de comunicarse y alimentarse por sí mismos.
A partir de los años 50 estos salvajes tratamientos fueron cambiados por tratamientos farmacológicos. Se empezaron a cerrar estos centros aislados y se crearon unidades psiquiátricas que formaban parte de los mismos hospitales.
Para finalizar este artículo lanzo una pregunta al aire:
¿Quién tiene el poder de decidir lo que podemos calificar como cordura o como locura?
BIBLIOGRAFÍA
Programa: Qué Grande es el CINE! especial: Alguién voló sobre el nido del cuco
Reseña de Cumbres Clásicas: Sobre la novela y la película
Programa: El club de los lectores muermos: Análisis sobre la novela
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