top of page

Einstein y la inteligencia

Actualizado: 1 jun 2022

Antes de escribir un poco sobre la vida de Albert Einstein y en concreto de los dos sucesos que le pasaron -uno en vida y el otro después de su muerte- me surgieron varias preguntas sobre el hombre considerado como el “Genio de la ciencia” y son:


¿Cómo lo hizo para desarrollar una mente tan compleja y crear grandes teorías abstractas que lo llevaron a ganar el premio Nobel?


¿Cómo fueron sus primeros años de vida, sus relaciones familiares y sentimentales?


Hay diferentes fuentes de información que comparten que Einstein no habló hasta los tres años y no empezó a construir frases bien estructuradas hasta los 9 años. De hecho, el propio Einstein compartió en vida que de pequeño no hablaba porque quería hacerlo correctamente. Primero practicaba en voz baja lo que quería decir antes de poderlo expresar en público.



En este punto me surge otra pregunta: ¿Por qué era tan exigente con él mismo?


De pequeño fue un niño muy solitario, tímido y callado. Prefería estar solo y no le gustaba hablar con personas. Sus padres se llegaron a plantear que, como no se expresaba con claridad con 9 años, a lo mejor tenía alguna discapacidad intelectual o retraso mental.


Su madre, Pauline Koch, tenía muchas expectativas y mostraba ciertas exigencias hacia su hijo. Antes de ir a la escuela ya tenía un profesor particular. Puedo intuir que las presiones de la madre fueron agobiantes para el pequeño Einstein.


De hecho cuando él nació su abuela materna Tette Koch tuvo un comentario despectivo hacia el bebé Einstein: “Nació demasiado gordo, con la cabeza hinchada y un poco deforme”.


Creo que no pudo tener una infancia feliz. Por detrás del genio hubo una infancia perdida y nada envidiable. Lo convirtieron en adulto a una temprana edad. No se sabe por qué desarrolló una mente tan compleja. Quizás porqué pasaba mucho tiempo aislado. Su tío Jacob fomentaba su curiosidad introduciéndolo en álgebra y el amigo de su familia,Max Tomley, compartía con él lecturas de divulgación científica. Seguramente todo esto le llevó a ser un científico muy avanzado y así se convirtió en uno de los genios más importantes del siglo XX.



En su vida adulta tuvo episodios de maltrato psicológico hacia las mujeres que se cruzaron con él. Einstein se casó muy joven por primera vez con Mileva Marić con la que tuvieron una relación sentimental intensa. Ella era física y matemática de origen serbio y se conocieron estudiando en la Escuela Politécnica de Zúrich. Mileva colaboró en el desarrollo de la teoría de la relatividad. De esta relación nacieron tres hijos. Hans Albert, el segundo.


La madre de Einstein nunca vio la relación con buenos ojos. La definió de esta manera nada afortunada: “Ella es un libro, igual que tú. Deberías tener mujer. Cuando ella tenga 30 años, será una vieja bruja.”



El arrepentimiento atómico de Einstein


Albert Einstein fue uno de los físicos revolucionarios más famosos del siglo XX. Es reconocido por ser el autor de la teoría de la relatividad general, el efecto fotoeléctrico y la ecuación más popular de la historia, la E= mc2 (equivalencia entre masa y energía con la luz al cuadrado como factor de multiplicación).


Gracias a sus investigaciones y descubrimientos ganó el premio Nobel de la Física en 1921. Fue tan popular que se le ofreció la presidencia de Israel, que rechazó inmediatamente.


Albert Einstein, de origen judío, nació en Ulm (Alemania) el 14 de marzo de 1879. Einstein siempre se definió como un defensor del federalismo, el pacifismo y el socialismo democrático. En 1923 Einstein visitó distintas ciudades de España para realizar una serie de conferencias. En Barcelona visitó la sede de la CNT donde se reunió con el anarcosindicalista Ángel Pestaña, ya que se interesaba mucho por el movimiento obrero. Con el ascenso de Hitler al poder, abandonó Europa en 1933 y se trasladó a los Estados Unidos para trabajar como profesor de Física en la Universidad de Princeton. Se retiró en esta universidad en 1945. Murió el 18 de abril de 1955 en New Jersey (Estados Unidos) a la edad de los 76 años a causa de un aneurisma de aorta abdominal.



La lamentación de Einstein


Volviendo a la citada formula E= mc2, cuarenta años después de crearla Einstein, se originó una profunda polémica ya que fue la semilla para que se desarrollara la tormentosa bomba atómica que destruyó las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, donde murieron decenas de miles de personas en agosto de 1945.


El 2 de agosto de 1939 Einstein escribió al presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt al inicio de la Segunda Guerra Mundial para advertir que la Alemania Nazi podría estar desarrollando una bomba nuclear. Los científicos alemanes habían descubierto la fusión nuclear, que consiste en el proceso de dividir el núcleo del átomo para liberar energía. Por esta sospecha Einstein advirtió al gobierno de los EE. UU que debían estar alerta de un posible ataque alemán. A raíz de este aviso el gobierno norteamericano creó el Proyecto Manhattan (fabricación de la bomba nuclear). Einstein nunca formó parte de dicho proyecto pero de alguna manera participó indirectamente con la creación del arma nuclear y se le tachó de ser ¨el padre de la bomba atómica”.



En 1945, con Alemania a las puertas de la derrota, Einstein, muy preocupado y asustado con la posibilidad de que Estados Unidos utilizase el arma nuclear, volvió a escribir a Roosevelt. Esta última carta se escribió un mes de marzo y en abril murió Roosevelt. Trató de impedirlo pero lamentablemente no llegó a tiempo. De hecho la carta nunca fue leída, ya que el nuevo presidente Truman la encontró cerrada en el escritorio de Roosevelt.


Einstein, después de la magnitud de la tragedia, se sintió muy culpable y responsable el resto de su vida por el infierno desatado en las ciudades japonesas.



El cerebro de Einstein en una caja de sidra


Thomas Harvey fue el patólogo de guardia que practicó la autopsia a pocas horas del fallecimiento de Albert Einstein en 1955 en el Hospital de Princeton (New Jersey). Harvey, de 43 años, no solo se limitó a diagnosticar la causa de la muerte por un aneurisma de aorta abdominal. El médico de Anatomía Patológica estaba ante la mente del científico más famoso del siglo XX. Antes de su muerte el propio Einstein pidió que su cuerpo se incinerara y que sus cenizas fueran arrojadas a las aguas del río Delaware (Estados Unidos). Lo había hecho saber con sus propias palabras “Quiero que me incineren para que la gente no vaya a adorar mis huesos”.



Pero el quid de la cuestión fue que no todo el cuerpo fue incinerado. El propio Hervey decidió por cuenta propia extraerle el cerebro con el objetivo de que pudiera ser estudiado y descubrir así el origen de su genialidad. Una vez extraído el cerebro se comunicó con Hans Albert, uno de los hijos del científico, para comunicarle que había extraído el cerebro de su padre. La reacción de su

hijo no fue buena y se mostró muy enfadado con el patólogo Harvey. Finalmente este lo convenció y logró el consentimiento de Hans Albert, siempre que fuera con fines científicos.


Harvey decía que la atracción del cerebro del genio no había sido un robo si no un acto “en nombre de la ciencia” que serviría para poder estudiar uno de los cerebros más impresionantes de la historia de la humanidad. El Hospital de Princeton acabó despidiendo a Harvey por su mala praxis y su actitud poco apropiada. Él reaccionó llevándose el cerebro, guardándolo en un táper.


Harvey dividió el cerebro en 240 secciones que conservó con los componentes apropiados. Luego realizó 200 diapositivas que mostraban su tejido cerebral para mandarlas a científicos dispuestos a investigar sus características. Se puso en contacto con algunos de ellos que lo rechazaron y lo tomaron por loco. Harvey quedó muy decepcionado con las respuestas, ya que su interés siempre fue científico, como había asegurado que sería a la familia de Einstein. También se había comprometido con ellos a publicar en prestigiosas revistas los resultados de los estudios.



A partir de ese momento la vida de Harvey dio un vuelco muy negativo para él. Su mujer lo dejó, se quedó arruinado, tuvo que mudarse constantemente, y muchos problemas más.


Harvey guardó el cerebro de Einstein escondido en el sótano de su última casa. Al cabo de un tiempo algunos neurólogos decidieron estudiar el cerebro del genio, pero no observaron nada diferente. Vieron que el tamaño era normal y su peso era más o menos estándar, unos 1230 gramos.


El ejercito estadounidense se puso en contacto con él para adquirir el cerebro, porque temían que fuera a parar a manos de los soviéticos. Harvey decidió rechazar la oferta.


La guerra del Vietnam estaba terminando y en 1978 el periodista Steven Levy consiguió hacer una entrevista a Harvey preguntándole si aún tenía el cerebro de Einstein y él respondió evidentemente que sí. Explicó que lo tenía guardado en una caja de sidra, debajo de un enfriador de cerveza.


Esta entrevista se publicó con el título de “Yo encontré el cerebro de Einstein”. Tuvo un impacto brutal y fue leído por muchos científicos de mucha reputación, entre ellos la neuróloga Marian Diamond que se puso en contacto para pedirle una parte del cerebro que Harvey conservaba. Después de analizarlo publicó un estudio donde se explicaba que su cerebro tenía más células gliales por neurona que una persona normal. Las células gliales tienen la función de dar soporte a las neuronas.




La road trip del cerebro de Einstein


En 1996 otro periodista, Michael Paterniti localizó a Harvey otra vez, cuando trabajaba en una fábrica de plásticos en Kansas. Los dos decidieron aventurarse haciendo un viaje en carretera juntos.


En un viejo auto realizaron un viaje de este a oeste de los Estados Unidos para encontrarse con Avelyn, la nieta de Einstein, con la intención de devolver el cerebro que estaba en el maletero del coche, sumergido en formol, dentro de un táper.


Finalmente la nieta no quiso saber nada del cerebro de su abuelo, y la familia decidió donarlo al Museo Nacional de Salud de Medicina del Ejército de los Estados Unidos.


Thomas Harvey falleció ell 5 de abril de 2007 a la edad de 94 años.


BIBLIOGRAFÍA

  • Artículo publicado por sindicalismo.org el 10/11/2020 con el título: El día que Einstein visíto la CNT y se interesó por el movimiento obrero.

  • Artículo publicado por la República el 17/01/2022 con el títtulo: Albert Einstein: ¿Sus padres creían que sufría de problemas mentales?

  • Artículo publicado por Gemma Saura en la Vanguardia el 07/08/2017 con el título: La carta atómica que atormentó a Einstein.

  • Artículo publicado por Aitana Palomar en National Geographic el 1/03/2022 con el título: Mileva Maric ¿ Madre de la teoría de la relatividad?

  • Artículo publicado por J.M Sadurní en National Geographic el 5/10/2020 con el título: El robo del cerebro de Einstein.

  • Texto escrrito por el Dr Anttonio Moreno González en dipc.ehu.es



 
 
 

Kommentare


bottom of page